Mayores Riesgos para la Salud Mental en la comunidad LGBTQ

Es un hecho que tener una sólida red de apoyo de familiares y amigos puede ayudar a la salud mental.

Por desgracia, muchas personas de la comunidad LGBTQ+ carecen de este tipo de apoyo y con frecuencia experimentan prejuicios basados en su orientación sexual o identidad de género.

Es una realidad que quienes se identifican como LGBTQ+ tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar problemas de salud mental que la población general. Esto se debe en gran medida a la discriminación y la homofobia que sufren a diario. 

En este artículo exploraremos los problemas de salud mental a los que se enfrentan regularmente las personas de esta comunidad, por qué corren un mayor riesgo y cómo ayudar a las personas con enfermedades mentales como la ansiedad y la depresión.

Jóvenes LGBTQ+ propensos a sufrir problemas de salud mental

Uno de los mayores mitos es que el mero hecho de identificarse como LGBTQ+ es una enfermedad mental, cuando en realidad muchas personas desarrollan problemas de salud mental después de sufrir el estigma y la discriminación.

Los jóvenes son especialmente vulnerables a los problemas de salud mental.

Un estudio reciente sugiere que los jóvenes LGB tienen más del doble de probabilidades de decir que se sienten persistentemente infelices.

Por su parte, los adolescentes transexuales son más propensos a la depresión, contemplar el suicidio e intentar suicidarse que sus compañeros cisgénero lesbianas, gays, bisexuales, queer o “questioning”.

 

Trauma del rechazo y discriminación prevalentes

La comunidad LGBTQ+ tiene un mayor índice de ansiedad y depresión por varias razones. Una de ellas es que tienen más probabilidades de ser víctimas de acoso y violencia. Esto puede provocar sentimientos de aislamiento, baja autoestima y miedo. 

El miedo a salir del armario es una gran causa de depresión y ansiedad. Muchas personas LGBTQ+ se enfrentan al rechazo de sus familias, amigos y comunidades. Esto puede hacer que se sientan solos, confundidos y sin apoyo. Las personas de la comunidad LGBTQ+ son más propensas a sufrir ansiedad y depresión debido al estrés que supone ocultar su identidad. Esto puede provocar sentimientos de vergüenza, culpa y miedo.

Comunidad LGBTQ+ con mayor riesgo a sufrir delitos de odio

Los miembros de la comunidad LGBTQ+ tienen más probabilidades de ser víctimas de la violencia por odio que las personas heterosexuales. Además, los adolescentes, los hombres homosexuales y los miembros de la comunidad LGBTQ+ de grupos étnicos minoritarios también corren un mayor riesgo de ser víctimas de un delito de odio.

El acceso a la asistencia sanitaria también es un factor de riesgo para la comunidad LGBTQ+, ya que muchos han sufrido discriminación o un trato desigual. Esta discriminación hace que las personas eviten buscar tratamiento cuando lo necesitan, sin importar el motivo.

Encontrar un proveedor de salud mental de confianza 

Muchas personas de la comunidad LGBTQ+ prefieren un terapeuta o proveedor de salud mental que también sea LGBTQ+, ya que tienen una comprensión más profunda de los problemas únicos de sus clientes.

Una vez establecida una relación terapéutica de confianza, la terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tratamiento eficaz para la ansiedad y la depresión. La TCC ayuda a los pacientes a identificar y desafiar los pensamientos y comportamientos negativos que contribuyen a su ansiedad o depresión. Además, se pueden recetar medicamentos para ayudar a controlar los síntomas. Los antidepresivos, los ansiolíticos y los estabilizadores del estado de ánimo se recetan habitualmente a los pacientes LGBTQ+. La tecnología de realidad virtual también ha demostrado ser muy prometedora para ayudar a las personas con ansiedad y depresión.

 

Cómo puede ayudar la realidad virtual 

La RV puede ayudar a las personas con ansiedad y depresión de varias maneras. Puede utilizarse para exponer a las personas a sus desencadenantes en un entorno seguro, ayudarles a practicar habilidades sociales o proporcionarles una sensación de control y dominio sobre su entorno.

Unos estudios han descubierto que el tratamiento con RV para la ansiedad y la depresión ha sido más eficaz cuando se ha utilizado junto con métodos de terapia tradicionales como la TCC. Se ha demostrado que alivia el cansancio y la tensión al tiempo que mejora la vitalidad y el disfrute.

Amelia ofrece una plataforma de RV flexible y fácil de usar con más de 70 entornos virtuales diseñados para que los profesionales de la salud mental puedan aplicar las técnicas tradicionales dentro de una situación virtual, controlada por el mismo terapeuta. Algunos entornos pueden ayudar al aprendizaje de técnicas de relajación mediante imágenes guiadas y ejercicios de respiración. 

Las áreas de realidad virtual proporcionan una inmersión completa, el control de los ajustes y la opción de repetir los eventos.