Crisis de salud mental entre los adolescentes

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCE) han alertado de una crisis de salud mental en los adolescentes después de que una encuesta nacional revelara que el 44% de los adolescentes se sintieron «persistentemente tristes o desesperanzados» durante el último año. Un 20% de los adolescentes también declaró haber contemplado el suicidio.

No hay una sola causa, pero una multitud de factores -muchos relacionados con la pandemia- han hecho más difícil ser un adolescente hoy en día. Muchos adolescentes han perdido a uno de sus padres o a otro miembro de la familia. Otro problema es la pobreza: casi el 30% tiene un progenitor que perdió su trabajo durante la pandemia, y alrededor del 25% afirma no tener suficiente comida en casa. Otros pueden sufrir abusos por parte de sus cuidadores. Y tras un periodo de aislamiento forzado, algunos adolescentes pueden simplemente enfrentarse a la soledad.

También hay pruebas de que el cambio climático está afectando a la salud mental de los adolescentes. Incluso aquellos que aún no están directamente afectados pueden experimentar el cambio climático como una carga mental al preocuparse por su futuro.

Luego están el acoso, la exclusión y la discriminación. En la encuesta, el 64% de los estudiantes asiático-americanos y el 55% de los afroamericanos declararon haber sufrido racismo en la escuela. Estos estudiantes también eran más propensos a tener problemas de salud mental y dificultades para concentrarse en las tareas escolares.

La depresión y la ansiedad son los diagnósticos más comunes en los adolescentes. La depresión puede estar enmascarada por problemas de comportamiento, fobia escolar, fracaso escolar y problemas de abuso de sustancias, especialmente en el caso de los chicos en la adolescencia temprana. 

Mientras tanto, las chicas son más propensas a sufrir ansiedad. Esto podría deberse, en parte, a la extendida y creciente sexualización de las niñas, en la que, además de todo lo demás, aprenden a ser hiper conscientes de su apariencia.

Vigilancia del suicidio

En general, las chicas declaran tener más problemas de salud mental que los chicos, y un escandaloso 25% ha considerado seriamente el suicidio en el último año.

Sin embargo, los jóvenes LGBTQ pueden ser los más expuestos. En este grupo, el 47% declaró haber tenido pensamientos suicidas serios.

Algunas señales de advertencia del suicidio entre los adolescentes son la pérdida de interés por las actividades habituales, el alejamiento de los amigos y la familia, la obsesión por la muerte o por morir, la falta de respuesta a los elogios y el descuido de la apariencia personal. Otros factores de riesgo de suicidio son el abuso de sustancias, la impulsividad, tener un arma en casa y la exposición reciente a conductas suicidas.

Recuerda que preguntar sobre pensamientos o planes en torno al suicidio y la conducta autolesiva reduce la probabilidad de suicidio, en lugar de fomentarla.

Apoyo a los adolescentes en tiempos de crisis

La adolescencia es un periodo crucial en el que se crean hábitos que duran toda la vida. Esto incluye el desarrollo de habilidades sociales y emocionales, mecanismos de afrontamiento y hábitos saludables en torno al ejercicio, la alimentación y el sueño. 

Los adolescentes también están explorando su autonomía e identidad, y no todos los comportamientos experimentales significan problemas graves. Sin embargo, los adolescentes siguen necesitando el apoyo y la orientación de adultos en los que puedan confiar.

Mostrar preocupación, establecer límites juntos y ayudar a los adolescentes a explorar sus intereses y hacer cambios en su entorno son herramientas más eficaces que las intervenciones que intentan controlar los comportamientos de los adolescentes.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ayudar a los adolescentes a cuestionar sus pensamientos, creencias y percepciones negativas. La TCC, junto con los antidepresivos de la clase ISRS, es el tratamiento más común para la depresión y la ansiedad entre los adolescentes. La enseñanza de habilidades sociales también puede ser importante para los adolescentes que se han aislado a causa de las redes sociales y la pandemia.

Los profesionales de la salud mental pueden ser más creativos trabajando con las escuelas, las organizaciones comunitarias y los propios estudiantes para diseñar intervenciones. Éstas podrían incluir la terapia de grupo para jóvenes que sufren problemas similares como el duelo, así como el asesoramiento entre compañeros, la psicoeducación o la formación contra el racismo.

Conexión

Los adolescentes que se sienten conectados con los demás -en la escuela o en otros lugares- tienen mayores índices de bienestar. Así, las actividades que conectan a los estudiantes u ofrecen un espacio seguro para las minorías, como los jóvenes LGBTQ, también pueden ser un importante amortiguador para aquellos que están en mayor riesgo.

Aunque el uso de las redes sociales y, sobre todo, la adicción, pueden agravar los problemas de salud mental, hay excepciones. La comunicación personal uno a uno con un amigo, así como los contenidos positivos y divertidos en línea pueden mitigar los sentimientos de soledad y angustia.

Acceso a la atención de salud mental

Los adolescentes que más necesitan ayuda son también los más reacios a pedirla. La culpa, el estigma y la percepción negativa de los servicios de salud mental son sólo algunas de las barreras que impiden buscar ayuda. Se ha comprobado que la psicoeducación reduce con éxito muchas de estas barreras personales. 

Sin embargo, el coste y el transporte pueden ser barreras aún más importantes para que los adolescentes accedan a la atención de salud mental. Esto apunta a la necesidad de llevar más servicios de salud mental a las escuelas y comunidades donde todos los jóvenes puedan acceder a ellos.

Además, algunos adolescentes pueden tener dificultades para ser consistentes con la terapia. La realidad virtual ha demostrado ser una herramienta extremadamente útil para captar la atención de los adolescentes y reducir las tasas de abandono. La RV de Amelia ofrece una plataforma de realidad virtual con más de 100 entornos para que los profesionales de la salud mental la utilicen como herramienta en sus intervenciones con escenarios relacionados con la escuela, así como situaciones sociales, entre otros. Si deseas más información sobre nuestros entornos de RV y cómo implementarlos en tu consulta, ponte en contacto con nosotros para obtener una demostración gratuita.